INFORMACIÓN ASTRONÓMICA AL DÍA

Buscando la nube de Oort

Escrito por astroelche 09-12-2008 en General. Comentarios (0)

Sutiles variaciones en la radiación de fondo de microondas dejada por el Big Bang, podría finalmente revelar la distante nube de Oort.

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Desde 1930 los astrónomo han teorizado que una burbuja esférica de objetos helados rodea al Sistema Solar, 100.000 veces más lejos del Sol que la Tierra.
En 1932, el astrónomo Ernst Öpik postuló que los cometas de período largo se originaban en una nube que orbitaba en los confines del Sistema Solar.Más tarde, el astrónomo holandés Jan Oort postuló la teoría de manera independiente. Es así que a veces se la llama Nube de Öpik-Oort o Nube de Oort.
Estos escombros, se dice, son la fuente de los llamados cometas de largo período, que toman millones de años en orbitar el Sol.
Sin embargo, la existencia de esta nube es hipotética, ya que nunca ha podido ser observada, dado que los objetos están muy lejos y son muy pequeños de ver.

Ahora, los astrofísicos Daniel Babich y Avi Loeb del Centro Harvard-Smithsonian dicen que podrían ser capaces de detectar la nube al estudiar la radiación de fondo de microondas (CMB): la radiación que baña el espacio uniformemente dejada por "la Gran Explosión".

Descubrir la Nube de Oort ayudaría a los astrónomos a entender el temprano sistema solar. Entre otras cosas, su forma podría ayudar a comprender cómo se formaron los planetas exteriores y cuán de grandes eran originalmente.

Aunque los cometas son helados, son igualmente más cálidos que el CMB. Así, su emisión térmica debería mostrarse contra la radiación CMB, según los investigadores.

"Básicamente tomamos una estrella al azar de la distribución observada en la vecindad local alrededor del Sol. Luego calculamos cómo la estrella influiría a la Nube de Oort", indicó Babich a la revista Cosmos Online.

Los investigadores luego midieron el efecto que produciría la estrella en el CMB y en los más calientes objetos de la Nube y repitieron los cálculos para 1.000 estrellas.

Mapas de alta resolución de CMB deberían ser capaces de determinar las áreas de la nube afectadas por las estrellas. Hasta ahora no se ha hecho ningún mapa semejante, pero los sondeos como los que serán completados por el telescopio Plank, pensado para su lanzamiento el próximo año, podrían hacer el trabajo.

Otros métodos para detectar la nube, como el observar cómo los objetos que pasan en frente a las estrellas causan que la luz de éstas decrezca, podrían proveer evidencia de grandes desechos, pero el método CMB es la mejor técnica para encontrar objetos menores, según explican los científicos.

Geraint Lewis, astrofísico de la Universidad de Sydney, pone algunos reparos. "Si la Nube de Oort es efectivamente esférica, no habría distorsiones en el CMB que se pudieran reconocer", explica. Pero añade que "Tenemos esta gran población de fríos y oscuros objetos en la frontera del Sistema Solar. Debe haber alguna clase de reservorio allí, pero no sabemos dónde comienza, dónde termina o la composición de los objetos".

Otras hipótesis
Se ha especulado con la existencia de una estrella, quizás una pequeña estrella, algo más grande que un planeta como Júpiter, es decir, una enana marrón, podría orbitar cerca de donde se piensa que se encuentra la susodicha Nube. Es decir, que el Sol tendría una pequeña compañera y que sería la responsable de bombardear a la Tierra con cometas al pasar por la nube periódicamente. Esta supuesta estrella no ha sido detectada hasta ahora.

El gigante del Sur

Escrito por astroelche 06-12-2008 en General. Comentarios (1)

Se trata de una de las mejores joyas del cielo sur, como ilustra una de las últimas imágenes de ESO. Contiene millones de estrella este cúmulo globular, localizado a 17.000 años luz de la Tierra en la constelación Centaurus.

Omega Centauri por ESO

Con una magnitud de 3.7 Omega Centauri es visible a simple vista desde un lugar apropiado. Es de unos 150 años luz de diámetro y es el cúmulo globular más masivo de la galaxia.
La nueva imagen está basada en datos recolectados con el Wide Field Imager (WFI), montado en el telescopio Max-Planck de 2.2 metros en el Observatorio La Silla.

Omega Centauri (NGC 5139) ha sido observado a través de la historia: Ptolomeo y Johann Bayer lo catalogaron como una estrella. No fue hasta el siglo XIX que el inglés John Frederick William Herschel (el hijo del famoso Herschel descubridor de Urano), se diera cuenta que era, en realidad, un cúmulo. Los cúmulos globulares son uno de los grupos más viejos de estrellas que se encuentran en los halos que rodean a las galaxias como la Vía Láctea. Se piensa que Omega Centauri tiene unos 12 mil millones de años de edad!!

Recientes investigaciones sobre este gigante sugieren que hay un agujero negro de mediano tamaño en su centro. Observaciones con el Telescopio Espacial Hubble y el Observatorio Gemini mostraron que las estrellas en el centro se mueven a una tasa inusual, por lo que los astrónomos infieren que se trataría de un efecto gravitacional de una masivo agujero negro.
(Ver:"Agujero negro en Omega Centauri")

La presencia de este agujero negro abrió las sospechas de si Omega Centauri no sería, en realidad, una galaxia enana. Otra evidencia apunta a las varias generaciones de estrellas presentes en el cúmulo, algo inesperado en un cúmulo globular típico, que suelen contener estrellas de la misma generación.

Descubrimiento de estudiantes

Escrito por astroelche 06-12-2008 en General. Comentarios (0)

Tres estudiantes de la Universidad Leiden en Holanda descubrieron un exoplaneta. El hallazgo se produjo al hacer su proyecto de investigación. Se trata de un objeto cinco veces más masivo que Júpiter orbitando a una estrella de rápida rotación.
Francis Vuijsje, Meta de Hoon, y Remco van der Burg

Los estudiantes estaban probando un método de investigación de fluctuaciones de luz de cientos de estrellas en la base de datos OGLE de forma automatizada. El brillo de una de las estrellas decrecía por dos horas cada 2.5 días en un 1%. Observaciones posteriores con el VLT de ESO confirmaron que el fenómeno es causado por un planeta pasando frente a la estrella y bloqueando la luz a intervalos regulares.

De acuerdo a Ignas Snellen, supervisor del proyecto de investigación, el descubrimiento fue una completa sorpresa. "El proyecto tenía por objeto enseñar a los alumnos cómo desarrollar algoritmos de búsqueda. Pero lo hicieron tan bien que era hora de probar su algoritmo en una base de datos hasta ahora inexplorada. En un momento vinieron a mi oficina y me mostraron la curva de luz. Me sorprendieron completamente!".

Meta de Hoon, Remco van der Burg, y Francis Vuijsje, son los tres entusiastas alumnos que se trata de la estrella más caliente encontrada con un planeta y que la computadora necesitó más de mil horas para realizar todos los cálculos.

El exoplaneta recibió la denominación OGLE2-TR-L9b, aunque los alumnos lo bautizaron ReMeFra-1, por sus nombres propios.


Ilustración de OGLE2-TR-L9b

El planeta fue descubierto al buscar todas las variaciones de brillo de 15.700 estrellas que habían sido observadas por el estudio OGLE una o dos veces por noche entre 1997 y 2000. Como los datos se hicieron públicos eran un buen caso de prueba para el algoritmo de los estudiantes.

Luego de detectar la variación del brillo se usó el instrumento GROND para saber más del planeta y la estrella, y se realizó espectrocopía para estar seguros de que no era una enana marrón, una estrella pequeña.

El exoplaneta orbita a su estrella cada dos días y medio. Yace a sólo 3% de la distancia Tierra-Sol, de su estrella, haciéndolo muy caliente. Los estudios mostraron que la estrella es muy caliente también -unos 7.000 grados, 1.200 más que nuestro Sol. Es la estrella más caliente con un planeta, que se haya descubierto hasta ahora. Y es muy rápida. El método de velocidad radial, usado para descubrir la mayoría de los exoplanetas, es menos eficiente en estrellas con estas características. "Esto convierte al descubrimiento en más interesante", concluye Snellen.

150 años de Darwinismo

Escrito por astroelche 06-12-2008 en General. Comentarios (1)

150 años después, la selección natural continua siendo la espina dorsal de la Teoría de la Evolución y goza de buena salud. Sorprendentemente ahora en nuestro país cada vez se habla más de evolución: en publicidad, en discusiones formales e informales En contextos muy diversos la evolución es un concepto que está en boga y ha pasado a ser un elemento de la realidad social y cultural de nuestra especie. Como muchos otros vocablos que son socializados, nos sirven para entender cómo somos y nos ayudan a pensar y actuar de forma diferente.

Caricatura de Darwin publicada por una revista británica en 1974. (Foto: Mary Evans Picture Library)

Pero, ¿qué es la selección natural? De manera resumida, es la base del cambio evolutivo de los organismos vivos. A través de ella, los especímenes más adaptados sustituyen a los menos eficientes de manera que la acumulación lenta de cambios genéticos beneficiosos a lo largo de generaciones produce el éxito de una especie.

El racionalismo en Europa ha conseguido que evolución sea sinónimo de conciencia social, de conocimiento científico, de pensamiento consistente, etc. La formulación de la selección natural como mecanismo de adaptación y adquisición de caracteres que llevan a la diversidad biológica al planeta ha sido, y al paso que vamos, será la llave maestra del conocimiento sobre la evolución.

La influencia de Darwin en la evolución de la humanidad desde la publicación del 'Origen de las especies', en 1859, ha sido creciente tanto en los ámbitos científicos como en los sociales. Ha habido importantes nuevas formulaciones sobre la Teoría de la Evolución, sobre todo de la mano de Gould con su teoría del equilibrio puntuado, al admitir que la evolución tiene momentos de estasis o de pocos cambios y que en otros momentos los cambios se aceleran y producen transformaciones en cortos períodos de tiempo.

Una aplicación social de las teorías biológicas de la evolución nos llevo al darwinismo social, interpretación que ha servido durante mucho tiempo para justificar formaciones sociales como de la que formamos parte. Es obvio que Darwin no construyó la teoría para ser aplicada de forma poco elocuente a las diferencias sociales ni para justificarlas; hacerlo es una manipulación burda y de bajo perfil científico.

El evolucionismo, según mi punto de vista, tiene que jugar un rol muy importante en la concepción del futuro de la especie. La conciencia crítica y la inteligencia operativa son fruto de la selección natural, pero ahora, la conciencia, que también es un producto de la evolución, debe de servir para desplazar el azar evolutivo y sustituirlo por la lógica del conocimiento y del pensamiento humano.

El 150 aniversario de la Teoría de la Evolución nos puede servir para socializar aún más ese concepto que explica cómo hemos llegado hasta aquí. Leer directamente a Darwin es un lujo y lo aconsejo a los que no lo habéis hecho todavía. Cuántos más descubrimientos hacemos desde las ciencias de la vida y de la tierra, más sólida es esa teoría.

Tuve la suerte de estar en las Galápagos, uno de los lugares que visitó el genial naturalista en el siglo XIX con el Beagle. Desde allí tuve el honor de escuchar al matrimonio Grant, que lleva más de 25 años estudiando la variabilidad de los pinzones, con lo cual habían comprobado de nuevo lo robusta que es la Teoría de la Evolución.

Por consiguiente, hagamos un esfuerzo para conocer más y evolucionemos como humanos a través del conocimiento de la Teoría de la Evolución.

 

La ISS cumple 10 años en órbita

Escrito por astroelche 23-11-2008 en General. Comentarios (0)

Cuando hace hoy 10 años, Rusia lanzó desde el cosmódromo de Baikonur la primera piedra de la Estación Espacial Internacional (el módulo ruso Zaria), en las arcas de Moscú reinaba un vacío ingrávido y Estados Unidos cargó con todo el peso de la proeza.

Los componentes actuales de la Estación Espacial Internacional. (Foto: ESA)

En 1998, las gráficas de la economía rusa no apuntaban precisamente al cielo y la demoledora crisis que devaluó el rublo aquel año lastraba a un país que se esforzaba por evitar que la gloriosa herencia espacial soviética se desmoronara como un aluvión de piezas de tetris.

Diez años después de aquel primer ladrillo de la casa común del espacio, la industria espacial rusa ha remontado el vuelo y hoy tira con autoridad del carro de la estación orbital (ISS, según sus siglas en inglés) junto con EEUU y otros 14 países, que siguen ampliando la plataforma. Cuando sea completada en 2010, será como un campo de fútbol de 88 por 108 metros de largo y 450 toneladas de peso.

«Hoy, la estación pesa casi 300 toneladas, han pasado por ella casi 170 astronautas de 15 países. En el marco de la MKS [siglas en ruso de la ISS] se han llevado a cabo 78 lanzamientos, entre ellos 17 de naves rusas Soyuz, 30 de naves de carga Progress y 27 del transbordador», enumera con orgullo a elmundo.es Alexander Voroviov, portavoz de Rosskosmos, la agencia espacial rusa. A razón de 16 orbitajes diarios, la ISS ha completado ya más de 58.400 vueltas a la Tierra. La inversión realizada en la ISS alcanza los 100.000 millones de dólares.

El 12 de julio de 2000, Rusia lanzó el módulo Zvezda, el primer hogar para los astronautas. El acoplamiento del módulo Leonardo hace cuatro días amplía las instalaciones con una segunda nevera, dos dormitorios, una depuradora de agua adicional y un nuevo inodoro. A partir de 2009, la ISS podrá alojar a seis astronautas en vez de a tres.

«El récord más importante es que la estación funciona ya hace 10 años, aunque yo habría preferido calcular el aniversario a partir del 10 de diciembre [de 1998] cuando aparecieron los primeros hombres en la estación, el ruso Krikaliov y el norteamericano Robert Cabana», confiesa Vorobiov.

Serguei Krikaliov fue el último cosmonauta soviético. En 1991, subió a la estación Mir bajo la bandera de la URSS, pero cuando regresó a la Tierra su país había desaparecido. Siete años después, Krikaliov encendió literalmente la luz de la estación durante la primera misión de ensamblaje de los módulos Zaria y Unity, que se prolongó entre el 4 y el 15 diciembre de 1998. El 31 de octubre de 2000, Krikaliov formó parte de la primera tripulación de la ISS. Las 18 que ya han pasado por la estación suman en total 2.940 días en órbita a 350 kilómetros de altura.

Además de acoger cientos de experimentos científicos, la ISS ha visto llegar a seis turistas, ha celebrado una boda en la distancia (la del astronauta Yuri Malenchenko y la terrícola Ekaterina Dimitrev en agosto de 2003), ha sido el telón de fondo del primer 'swing' espacial de golf, e incluso ha visto cómo sus tripulantes votaban en las últimas elecciones de EEUU que encumbraron a Obama. También hubo momentos en los que los astronautas se subieron por las paredes, como cuando este año se atascó el inodoro.